El modelo free, la moda de lo gratis, en Internet encontró muy pronto su lugar, en un entorno donde en principio los costes tienden a cero, parecÃa lo natural, y de hecho ha gozado de su éxito y aún lo seguirá haciendo gracias principalmente a la publicidad online.
Después vino el freemium, que ya se postulaba como el modelo en tendencia para 2009 y que con su predecesor el premium, son las opciones entre las que se dibujan los negocios web.
No son pocos los ejemplos de proyectos online que apostaron por lo gratis, y a estas alturas o bien lo han sustituido por un modelo freemium o directamente por uno premium, o lo que es peor, han tenido que cerrar desgraciadamente, como podemos recordar a Mobuzz, por ejemplo.
En su dÃa SegundaMano.es tomaba la decisión de hacer de pago su servicio, e imagino que como su comunidad no es tan clara como otras, las crÃticas no pasaron de ahÃ.
Pero recientemente tenemos a Last.FM, que desde el 2002 es uno de los servicios de música pioneros en ofrecer música gratis en streaming gracias a su radio online personalizada, que ahora se vuelve de pago. Bueno, se vuelve de pago la escucha de música a través de su radio online fuera de E.E.U.U., Alemania y Reino Unido, pero para el caso y desde mi punto de vista.. no es muy distinto, porque era lo más usado del servicio, aunque entiendo que defiendan lo contrario. Con una tarifa a partir de 3€/mes una de las más baratas.
En cambio el aclamado Spotify entró ya revolucionando el mundo de la música en streaming con un modelo freemium de entrada, con la posibilidad de escuchar música gratis a cambio de cuñas publicitarias y publicidad gráfica en su aplicación, y con el pase diario por 0,99€ y la suscripción mensual por 9,99€, pero con un modelo definido y claro desde el dÃa 1.
Si echamos la vista atrás y recordamos Zattoo, también pasó de mantenerse teóricamente gracias a la publicidad que colocaba entre canales al hacer zapping, a de repente, cuando ya tenÃa un millón de usuarios, al menos en España, a pasar a ser de pago, y sin opción gratuita, siendo muy criticado y perdiendo a gran parte de sus usuarios, aunque también es cierto que luego ofreció HQ como valor añadido.
No hace mucho tampoco tenemos a Ning que cierra su servicio gratuito de creación de redes sociales verticales, manteniendo solo la opción de pago, algo que provocó la migración del servicio a otros similares y gratuitos.
Resumiendo, decir que elegir un modelo de negocio u otro, tiene que venir respaldado por unos números que se puedan cumplir, porque están bien fundamentados, sino, el resultado acaba siendo cambios repentinos de rumbo y de modelo, que además normalmente no gustan a un usuario que percibe negativamente que se le cobre por algo que hasta ese momento percibÃa gratis. Como el grave caso que ocurrió en su dÃa con Yoigo, y el cambio de llamadas gratuitas entre Yoigos y su posterior cobro.
Porque por mucho que tiendan a 0 los negocio de Internet, siempre hay costes y siempre son muchos más de los que se esperaban, y como denominador común tenemos en la mayorÃa los contenidos multimedia que comparten el gasto de transmisión y almacenaje más el añadido de los derechos de autor, lo que explica muchas cosas.
También es cierto que este aparente error, o cambio de estrategia de un modelo a otro, puede ser en sà mismo usado como una estrategia, porque si se hace bien, y se consigue ofrecer al usuario una diferencia notable, entre lo que tenÃa y lo que tendrá después del pago, y que el usuario perciba asà justificando su cambio a pago, serÃa un modo de entrar al inicio y conseguir una cuota de usuarios, para luego al convertirlos en suscriptores, establecerse y asentar definitivamente el proyecto. Pero pocos de los casos de cambios conocidos que hemos visto creo que hayan seguido este camino con éxito, asà que algo podremos aprender.




















